sábado, abril 19, 2008

Sensaciones corporales



Nuestro aliado, expuesta materialización del alma. Nos levanta y nos lleva a recorrer los sinfines del mundo. Nos habla, conversa con nosotros y sufre. Su superficialidad está en riesgo constante, llora y ríe al obedecer órdenes superiores, indescifrables para los curiosos. Nos da señales, cumpliendo con su rol de consejero. El que paga los platos rotos y pone la mejilla. Aquel que se mira al espejo y juega consigo mismo, siempre ante la atenta mirada de aquella energía contenida en la supuesta cárcel. Señales llamadas sensaciones, avisos de la madre naturaleza, representaciones del estado de ánimo y siempre con su obvia gestualidad, ingenua actitud corporal.
¿Mundos diferentes? Un mismo elemento, más allá de pensamientos diversos, previsibles en un mundo de mentes desemejantes.

domingo, abril 13, 2008

Coqueta dama tanguera


La luz se apagó y tu mundo lloró. Lagrimas de incredulidad te despedían, el último adiós, bajo un manto de llantos y silenciosas charlas de café. Porque un día te fuiste y el piano, en su día mas triste, se cerró. Tus manos virtuosas dejaron de tocar a la vista de todos aquellos acompañantes de la vida, reunidos, como en tu casa, y en silencio, por que el pájaro cantó hasta morir, pero su aroma se mantiene intacto.
Collares y perlas, coqueta dama tanguera, que triste fue verte morir. Pero vos no eras así, tu verdadera imagen vale más que eso. Una imagen profunda, una imagen de personalidad que vale más que un lúgubre cuarto oscuro. “Se nos fue la gorda” decían tus amigas, y su llanto era desconsolador. Tu casa se siente sola, tu generosidad también, porque a pesar de las críticas moriste con la tuya, y en paz y tranquilidad podés descansar. Tu ángel no lo soportó, pero no podés negar que luchó hasta el final. El destino quiso que ese mismo día te vaya a ver, tus ojos semiabiertos se despedían, vos lo sabías y tu ángel también. Las puertas se cerraron, el tiempo se detuvo, manchas negras se despidieron, para vos, coqueta dama tanguera, hasta luego.

sábado, abril 05, 2008

Little Angel



Sensaciones encontradas, miradas que reflejan una vida cristalina. Movimientos suaves que dibujan suspiros tranquilos. Pensamientos que recorren la piel, emergen de los mares de lágrimas, proyectan nuevas sonrisas, nuevas ilusiones. Cuasi sueños del inconciente que nos confunden, nos transportan, nos obligan a mirar, más allá de las vagas imágenes, refugiados por mariposas grises que al finalizar el día cambian su color, nos muestran el paraíso de la ilusión, nos hacen pensar que algo más allá, es real. Nos da la esperanza de que tal vez el Caballo en este sueño sea más dócil, más liviano, más fácil de sumergir y observar y volver a salir. Y si algún día me siento inmerso en la desilusión, en búsquedas desencontradas, en sueños que me hagan gritar, solo sabré que tu mirada me reconfortará y me llevará a un estado supremo, un estado de perfección que solo tu y yo sabremos habitar. Y es en ese estado donde mi cuerpo encuentra el equilibro exacto, la dosis justa entre amor y odio, y sé que te es entretenido desenojarme cuando me hago la ofendida. Y en ese juego entre tu y yo, donde los ángeles apuestan por el amor, el edén de sensaciones que genera tu tacto, me eleva, supera todo merecimiento e injustamente me besa, y es aquel momento, mi mayor grado de superación, porque a tu lado soy una persona completa.



Hecho por Gabita & Patito

sábado, marzo 29, 2008

El sueño de la realidad


¿Qué tan fantástico sería vivir un sueño y soñar una realidad? Las pesadillas se multiplicarían, las puertas del inconsciente se abrirían de par a par. Las barreras defensoras serían endebles y estaríamos en un riesgo constante, en una lucha contra la incoherencia de los estímulos externos combinados en esa caja mágica e inexplorada llamada cerebro. La rutina se volvería sorpresa, los amores se volverían posibles, las piernas dejarían de correr, la muerte se convertiría en una posibilidad más cercana, pero desapercibida. El despertar de cada mañana sería el renacer de una ilusión o el comienzo de lo peor. Nos dormiríamos sobresaltados, despertaríamos en una nebulosa sensorial. ¿Qué tan fantástico sería vivir un sueño y soñar una realidad?
Viviríamos aturdidos por los recuerdos, más allá de que sean buenos o malos. Una gran ensalada de memorias confusas, un collage de imágenes olvidadas conformando un sentido incierto, cierto para algo más profundo, algo irreconocible pero presente.

Quiero leer y escuchar opiniones

¿Qué tan fantástico sería vivir un sueño y soñar una realidad?

martes, marzo 18, 2008

Despertares


Movimiento simultáneo. Apertura visual de existencias uniformes. Silencio y acción. Sueño de la bestia interior, guía de cerebros manipulados. Vivencia en una estructura aplastante, cuna de iguales, tumba de pensamientos. ¿Solución? Una nueva sensación.
La perfección de la infelicidad. Objetivos inconscientes de bien común, nacidos bajo la mentira de una continuidad en la libertad de pensamientos, tergiversados bajo el lema de la felicidad plena. Orden piramidal desbalanceada, incongruencia desmentida del poco peso ejerciendo presión sobre la masa más pesada.
Sin embargo, imposibilidad de un crecimiento (o decrecimiento) lineal. Pasado, presente y futuro circular, vuelta a la insólita normalidad, despertares de ojos cerrados, revoluciones, levantamientos, y nuevas diferencias. ¿Nuevos conflictos? Nuevos y viejos conocidos inconvenientes. ¿La infeliz paz o la guerra de la felicidad?

martes, marzo 11, 2008

La realidad de hoy


A veces me pongo a pensar lo aislados que estamos la mayoría de la realidad. Cuando vemos un noticiero y nos enteramos de la muerte de 17 personas en un accidente de tránsito, incluida una familia entera (compuesta por seis personas) o de algún atentado en los pagos asiáticos, o de cualquier acontecimiento que genere la muerte de un ser humano, uno suele preguntarse por qué suceden estas cosas. Sin embargo, lo más difícil de entender es la naturalidad o la frialdad que adquirimos luego de tantos años en los cuales un accidente, un atentado, un asesinato a sangre fría por dos pesos, se volvió moneda corriente. Lo más incompresible es que aquello que nos representan hablan de una sensación de inseguridad. Es cierto que los medios de comunicación, en su afán de informar y de llegar a toda una sociedad, suelen generar (en aquellos que quieren justificar lo injustificable en vías del progreso personal) una idea exagerada de la realidad. Creo que no hay idea más exagerada que la de vivir uno mismo aquello que se volvió tan natural. Vivimos rodeados de problemas que no hacen más que generar desesperanza. Un mundo en vías de extinción, una comunidad mundial constantemente enfrentada, enfermedades por doquier. Estamos en una lucha constante y cada vez tenemos más batallas y más adversarios. Lo que sí creo es que muchos piensan: Bueno, si yo cambio, no pasa nada, una persona no puede marcar la diferencia. En ese sentido pienso que si cada uno cree que puede marcar una diferencia, que lo haga. La suma de la partes hace un todo y a la vez ese todo no existe sin una de esas partes. Ya se que me estoy desvirtuando, comencé con un accidente de tránsito y termino con salvar el planeta, pero ¿No creen que todo está tan relacionado? Al fin y al cabo lo importante es saber que nosotros somos los protagonistas de la película y tenemos que tomar la responsabilidad como tal. Me dieron ganas de dejar de lado por hoy la metáfora y ser lo suficientemente claro para hablar de un tema que necesitamos entender. Y por último, hay algo que deberíamos saber: somos más los que queremos que las cosas salgan bien, más allá de que estemos pendientes de lo que hagan aquellos que tienen la idea constante de perjudicar.

martes, marzo 04, 2008

El día final


Desesperación. Personas desconocidas corriendo bajo el sonido de un grito unificado. Choques, alarmas y explosiones. Llantos de niños desamparados en el medio de la calle. Madres con el corazón en la mano buscando a sus hijos. El cielo se vuelve oscuro, invisible a los ojos de entes sin esperanza. El día ha llegado y todo aquello que alguna vez nos hizo creer en algo más se encuentra enterrado. Oídos sordos, mares de lágrimas de multitudes agrupadas, empapadas. Vehículos en movimiento, sin destino, unos contra los otros. Desaparición de un punto de alcance. Y el cielo se vuelve negro. La guerra se aproxima. La densidad hace desaparecer el sonido de la destrucción. Se acaban los llantos y los gritos. Miles de personas mirando hacia arriba en estado de inmovilidad. El final se acerca, todos lo saben.
Un día nuevo, soleado. Dos llantos en extremos opuestos. La niña y el niño comienzan a correr sin saber que el destino es su punto de encuentro en el tiempo. Cuerpos desparramados, hogares destruidos, rayos esclarecedores.
Abramos los ojos, el cielo nos va a dar otra oportunidad, pero como nos pasa a todos, su paciencia tiene un punto final.