viernes, noviembre 25, 2011

Conversaciones sobre el futuro: Guardiola vs. Trueba



La entrevista es una de las herramientas clave del periodismo. Se puede dar en distintos ámbitos, tiempos y formas. El clima de la televisión suele ser el más complicado por un simple motivo: el entrevistado se puede sentir intimidado por toda la parafernalia que rodea al medio, sabiendo que miles de personas lo están viendo en ese preciso instante y que cualquier respuesta salida mínimamente del libreto puede alimentar al monstruo. Entonces el resultado va a depender de la capacidad del periodista para enajenar a su interlocutor y de la experiencia del entrevistado, para dejarse persuadir o no.

¿A qué viene esta introducción? A un video que muestra una charla entre Pep Guardiola, técnico del Barcelona, y el director de cine español Fernando Trueba. Es una conversación sin intermediarios, que reúne a dos entrevistados. Ninguno se siente interrogado. Al contrario, saben que están en el mismo estado de situación. Cualquier pregunta que pueda surgir entre ellos es producto de la mera curiosidad. La vorágine mediática que se percibe en cualquier programa de televisión, es reducida a su mínima expresión: dos sillones, dos mesas, dos copas, dos cámaras; un clima de silencio y semi-oscuridad, potenciado por el blanco y negro de la imagen.

Trueba y Guardiola, cada uno desde su lugar, reflexionan acerca de sus respectivos trabajos y de cómo estos pueden vincularse de múltiples maneras. El trato con los jugadores/actores, el espíritu amateur en el profesionalismo (ya sea en el fútbol o en el cine), las diferentes etapas dentro de una profesión (que incluye una frase interesante de Trueba acerca de sobrevaloración de la juventud), etc. Maravilloso desde todo punto de vista, desde lo formal hasta el contenido.

En una época en la que es cada vez más difícil sorprenderse con declaraciones o escuchar respuestas profundas en las entrevistas, éste tipo de conversaciones nos permiten reflexionar acerca del rol del periodista y de cómo aquellas personas ajenas al medio desconfían de éste. La desconfianza parte de la traición a la que se pueden ver sometidos los declarantes. Los títulos fuera de contexto, los falsos rumores que surgen producto de intereses, la falta de respeto por el off the record, etc. Si se sigue de esta manera, vamos a poder seguir disfrutando de estas charlas maravillosas, pero sin intermediarios. Nosotros, los periodistas, nos vamos a volver prescindibles.

1 comentario:

Reptile dijo...

Siempre sos tan interesante de leer, Imbrogno...