sábado, abril 04, 2009

Convergencia


La convergencia puede ser definida como la reunión, en un punto, de varias líneas o trazados. Se puede aplicar a diferentes aspectos de la vida cotidiana, como la política, con sus ideologías encontradas y sus enfrentamientos constantes, y la religión, que sufre su falta en algunos casos, y la festeja en aquellos en los cuales la convivencia la hace inevitable. Ahora bien, la naturaleza humana implica la acción y el pensamiento subjetivo. Como dirían algunos profesionales de la comunicación, la objetividad no existe, en todo caso, se puede llegar a buscar su tendencia. Hay que aplaudir los escasos momentos en los que un acontecimiento reúne posturas opuestas y personalidades que, en otra ocasión, no se podrían ver las caras. El fallecimiento del ex presidente argentino Raúl Alfonsín pudo haber representado esa tan aclamada situación. Su capacidad para el diálogo y cierto esquivamiento al “encontronazo” (algo que tan bien practican nuestros últimos presidentes) lo colocaron en una ubicación neutral con respecto a la diversidad ideológica que enfrenta el país. Probablemente los medios, en pos de resaltar una figura, esquivan (salvo algunas excepciones, léase página 12) el lado negativo del gobierno radical post régimen militar (entre otras cosas, la hiperinflación y su renuncia).
Creo que eso no perjudicaría a la figura del Alfonsín, sino que le daría un poco más de fidelidad al recuerdo de la historia. Sobre todo para aquellos que no vivieron esa época (me incluyo) y se valen de las palabras de terceros. Me muestro un poco escéptico ante el transcurrir histórico. Lo que pasó, es escrito por los que ganaron o por los que están ganando en este momento. Toda historia es tergiversada y es imposible conocerla a fondo. Lo más recomendable es escuchar el sonar de las distintas campanas.
Algo interesante es la movilización de la gente. Cómo encuentran la motivación para reunirse y pasar largas horas bajo la lluvia para rendirle homenaje a un ex presidente. Me parece un tanto excesivo que lo nombren “El padre de la democracia”. Es cierto que su labor fue importantísima, teniendo que asumir en tales condiciones e impidiendo en varias ocasiones que se repita la historia. Pero bueno, comprendo la necesidad de los medios (y por qué no de la gente también) de alzar una figura, que es recordada en medio de una actualidad caracterizada por la crítica al otro más que por la búsqueda de la solución propia.
Antes mencioné a Página 12, que se inclinó a resaltar lo negativo y lo positivo del gobierno de Alfonsín. Pero también quiero mencionar que me pareció de mal gusto algunos detalles (¡Y qué detalles!) que se publicaron. Como por ejemplo, su tapa: “Alfonsin ya es historia” con un doble sentido con tintes agresivos. Además la portada contaba con una caricatura del ex presidente jugando a la rayuela (cada paso era un acontecimiento que caracterizó la vida de Alfonsín). Me pareció inadecuada la forma. Se puede estar en contra y, aún así, ser respetuoso. Valor que hoy en día, está cada vez en decadencia.

3 comentarios:

Mara dijo...

Pato, como futura colega de la Comunicación me pareció muy infalible tu discurso acerca del ex presidente Raúl Alfonsín. La verdad, que solamente una vez le había dado la oportunidad a tu blog y no me acuerdo por qué ese día no me atrapó lo qué escribisten hasta recién que dije: "vamos a darle otra oportunidad" y más allá de mi predisposición radical me pareció concreto, categórico y claro lo que escribiste. De ahora en más voy a seguir dandoles oportunidades a tu bella escritura! Besos enormes!!

maru.

•Laura Avellaneda• dijo...

Coincido con el final, sobre todo en el tema del respeto, algo que no se debería perder a pesar de todas las diferencias.

Más allá de lo de Página 12 (que no ví ni conozco más que por tus comentarios) es un lugar común que cuando una persona muere se recuerdan sólo sus lados positivos. Y si pasa con mi abuelo que murio de viejo, la chica de la otra cuadra que fue atropellada por un auto... cuánto más con un ex presidente. Habría que recordar, más allá de todo lo que se dijo en los medios más usuales (Página 12 al margen), que fue el mismo gobierno el que llevó a cabo el Juicio a la Junta y luego decretó las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, debido a los levantamientos de militares y al malestar interno que hacía desestabilizar el poder. No nos olvidemos eso... que si muchos de los represores siguen hoy en libertad es gracias a esas leyes, que más allá de ser derogadas luego ya no es posible para la justicia volver hacia atrás sobre las cosas juzgadas. Y también, vale recordar, que los mismos medios e incluso la oposición que ahora nombran a Alfonsín como "Padre de la Democracia" y dan efusivos discursos en su honor, no fueron capaces de prestarle apoyo al final de su mandato por lo que tuvo que acelerar el transpaso al presidente electo -Menem- antes del tiempo estipulado por la grave crisis económica.

Pero bueno, del mismo modo que no se recuerda que mi abuelo tenía un caracter de perros y que la chica de la otra cuadra era la más atorranta del barrio... mucho menos se va hacer énfasis en esas cuestiones de Alfonsín, que para el mundo en general, era humano. Y para el resto de los argentinos, no lo olvidemos, era político.

Morena dijo...

Tampoco olvidemos que con Alfonsín se inició el juicio a las juntas, pero fue el mismo presidente que firmó la slyeres de obediencia debida y punto final. El mismo que tantos mencionaron "lleno de convicciones" firmó el pacto de Olivos con el ex-presidente Carlos Menem. Las audiencias precisan ídolos, modelos, figuras a seguir, de otro modo y sin ellos el vacío es grande y siempre es mejor llenarlo con algo/alguien. Si es un "prócer", tanto mejor.
Saludos,
Morena